Es indudable que nuestras percepciones definen nuestra existencia. Lo que sí entra en duda es, si es mejor ser, o parecer que se es. Personalmente, prefiero ser a parecer. Ni me gusta engañar, ni aparentar lo que no soy. Eso sí, hay que reconocer que parecer suele ser más lucrativo y reporta mayores beneficios... al menos, al principio, o hasta que se descubre el engaño (cosa que no siempre ocurre).
Dar a conocer lo que se es (o se piensa cada uno que es), es ya otro cantar. Algunos lo llamarían branding, o más comúnmente, saber venderse. Imagen, estilo, destacar las virtudes, enmascarar los defectos... para mí, todo eso, entra dentro de parecer. Para nada tiene que ver con el ser. Cualquier parecido con la realidad, se acaba convirtiendo en pura coincidencia.
Por ahora, siempre que he podido, no he entrado en ese juego. Pero en los tiempos del parecer o perecer, es realmente complicado no sucumbir a esos cantos de sirenas.
Ese es el verdadero problema. No sé cómo se hace eso. No sé como mostrar lo que soy sin caer en los encantos de parecer.
sábado, febrero 24, 2007
lunes, febrero 19, 2007
Una mirada en la oscuridad
Sólo tienes que esperar un tiempo. Tienes que superarlo. Y algún día, dentro de mucho tiempo, serás el mismo de antes. Volverás a reconocerte, y... una luz, aparecerá de la nada, para revelarse frente a ti, y guiarte.
Donna Hawthorne
A Scanner Darkly, Philip K. Dick
martes, febrero 13, 2007
Al fin
Mi amor, adios,
voy a morir.
Sera esta noche
tesoro amado,
y sera por mi mano.
Seguro temblará
en el momento dado
seguro temblará
en el instante malvado.
Pero seguro al fin
sere feliz
al sabe que, por fin,
dejare de sufrir
al dejar de amarte,
al fin.
El comienzo de este poema está inspirado en la última carta que Cyrano de Bergerac le escribe a su prima Roxane en nombre de Christian de Neuvillette. La modificación y la licencia, es toda mia.
voy a morir.
Sera esta noche
tesoro amado,
y sera por mi mano.
Seguro temblará
en el momento dado
seguro temblará
en el instante malvado.
Pero seguro al fin
sere feliz
al sabe que, por fin,
dejare de sufrir
al dejar de amarte,
al fin.
El comienzo de este poema está inspirado en la última carta que Cyrano de Bergerac le escribe a su prima Roxane en nombre de Christian de Neuvillette. La modificación y la licencia, es toda mia.
Estoy harto.
Estoy harto de ser bueno.
Estoy harto de hacer lo correcto.
Estoy harto de seguir las normas.
Estoy harto de portarme bien y ser despreciado por ello.
Estoy harto de ayudar sin cansarme y que se cansen de ayudarme.
Estoy harto de cumplir mi palabra y de que me obliguen a incumplirla.
Estoy harto de enseñar y de que no me enseñen.
Por desgracia, soy así, y nada hay que pueda evitarlo.
Estoy harto de hacer lo correcto.
Estoy harto de seguir las normas.
Estoy harto de portarme bien y ser despreciado por ello.
Estoy harto de ayudar sin cansarme y que se cansen de ayudarme.
Estoy harto de cumplir mi palabra y de que me obliguen a incumplirla.
Estoy harto de enseñar y de que no me enseñen.
Por desgracia, soy así, y nada hay que pueda evitarlo.
"Si tu problema tiene solución, ¿de qué te preocupas? Y si no la tiene, ¿de que te preocupas?"Pues de nada, claro está. Si es que encima soy tonto.
martes, febrero 06, 2007
¿Verdad verdadera?
Paul Arden, Usted puede ser lo bueno que quiera ser (It's Not How Good You Are, It's How Good You Want To Be)
En el trabajo, la gente oculta sus ideas:No se lo digas porque luego, ese, seguro que va y se cuelga la medalla.
El problema de acaparar ideas, es que acaba minando la energía. A la larga, agota.
Si da todo lo que tiene, se quedará vacío. Y se verá obligado a seguir alerta, a volver a llenarse.
En cierto modo, cuanto más dé, mayor será la recompensa.
Las ideas son de todos. No las reivindique como propias.
Piense que no son sus ideas, son de todos. Están ahí, en el aire.
Basta con estar predispuesto para poder cazarlas al vuelo.
Hay gente interesada en hacernos creer que esto no es verdad. Es curioso que sea un publicista quien nos revele esta verdad.
En relación a esta revolucionaria forma de pensar, he encontrado la analogía entre manzanas e ideas.
Ahora, sólo queda que cada cual, saque sus propias conclusiones.
jueves, febrero 01, 2007
JULIUS LEE UN CUENTO CORTO
Hoy Julius ha decidido navegar por internet.
Julius se ha sentado frente a su navegador, ha surfeado un rato y al encontrar un entrada en un blog, ha leido en voz alta.
"Hoy Julius se ha levantado con una obligación que se ha impuesto a sí mismo, va a escribir un relato corto. A Julius no le gusta escribir, lo que realmente le gusta a Julius es no hacer nada. Cuando Julius no hace nada, realmente no hace nada. No lee un libro, no vagabundea por las calles, no habla con nadie, no piensa en nada, sólo está tumbado con música de fondo. Tiene música de fondo porque Julius cuando no hace nada, no le gusta ni tener que escuchar un solo ruido.
Hoy Julius se ha levantado y se ha impuesto a sí mismo escribir un relato corto, a Julius no le gusta que otra persona le imponga algo. De pequeño solía tirarse por las escaleras para lesionarse y tener que llevar muletas, así la profesora de matemáticas no podía llamar a Julius al encerado. A Julius no le gustaba que le llamaran al encerado, ni siquiera le gustaba que llamaran encerado a la pizarra. Así que Julius decidió tirarse por las escaleras, directamente hacia abajo, primero cerraba los ojos y luego se inclinaba poco a poco hasta que la fuerza de gravedad hiciera el resto, a Julius le gusta la física. Julius se tiraba escaleras abajo por no ir al encerado. A veces se hacía más daño del que él esperaba, y otras apenas se hacía unos rasguños sin importancia, pero Julius es consecuente con sus ideas, no se desalienta ante nada, cuando decide hacer algo, lo hace hasta el final. Cuando se tiraba escaleras abajo y alguno de sus miembros se enredaba con los travesaños de la escalera, subía cojeando y volvía a tirarse hasta acabar con su labor. Julius es muy cumplidor.
Hoy Julius ha decidido escribir un relato corto, como los melangistas ya saben, Julius ha acabado con el maldito clip de ayuda de Microsoft Word, esta victoria moral le ha hecho tomar confianza en si mismo, de hoy no pasa, hoy va a escribir un relato corto.
Julius es un escritor vocacional, solía pasa horas y más horas delante de un folio en blanco sin escribir una sola palabra. Hasta que decidió pasarse a la tecnología digital, y desde entonces se ha pasado horas y más horas delante de una pantalla en blanco sin escribir una sola palabra. Los escritores vocacionales no tienen porque escribir. Julius tiene esto muy claro.
El paso de ser escritor vocacional a escritor en apto es muy sencillo en apariencia, y ese es el gran problema de Julius. Julius odia las apariencias. Una Navidad cuando era pequeño, justo después de acostarse, Julius escuchó un ruido extraño, salió de su cuarto y vio a un hombre de espaldas dejando unos paquetes junto al arbolito torpemente decorado. Julius sabe que Papa Noel no existe, así que se acercó lentamente y prendió fuego al traje de aquel impostor. Ese año Papa Noel no le dejó mas que restos de un juguete de plástico quemado, eso sí, los reyes Magos le dejaron un tren eléctrico, pero Julius tuvo que ir al hospital, donde se recuperaba su padre de quemaduras de primer grado, para recogerlo. Desde entonces a Julius le encanta la Navidad.
Julius babea recordando esas entrañables fecha tan llenas de bonitos recuerdos, pero, ¡NO!, Julius rápidamente se centra, deja escapar las últimas gotas de saliva viscosa y posa sus dedos llenos de cicatrices en el teclado, respira profundamente y? continua respirando profundamente, a Julius hoy no se ocurre nada que escribir, tantos días dejando pasar ideas y horas delante de la hoja en blanco y hoy solo deja pasar las horas. Julius no lo entiende, a Julius le gusta no entender las cosas, pero esto no le sirve de alivio, ya que hoy Julius ha decidido pasar de ser de ser un escritor vocacional a ser un escritor en apto.
Las horas están pasando y Julius sigue frente al teclado, inmóvil, cansado pero impasible. Julius tiene los músculos tensos de no moverlos en horas, pero Julius ha tomado una decisión. Las horas están pasando y Julius sigue frente al teclado, todavía inmóvil, más cansado y todavía impasible. Julius es todo un cumplidor.
La física que tanto le gusta a Julius continúa fiel a sus leyes, y tras el día, llega la noche, y con ella el sueño.
Julius se siente un poco atontado, con dolor de cabeza, pero eso no es lo que más le extraña, nota que su cabeza está demasiado horizontal para estar despierto, ¡MALDICIÓN!, exclama Julius, a Julius le gustan las palabras con significado negativo, como maldición, muerte, desolación y madre. Julius se incorpora silbando, para que nadie se dé cuenta que se ha dormido mientras intentaba trabajar.
Julius se incorpora silbando porque a Julius le va el rollo clásico. Julius sabe que no hay nadie en su casa, desde que mató al gato no hay nada vivo en su casa, pero aún así Julius se incorpora silbando.
Julius se incorpora silbando y enfrente suyo el destino ha obrado el milagro. La pantalla está parcialmente en blanco, solo manchada por las letras que ha escrito al dejar caer la cabeza sobre el teclado cuando se ha dormido involuntariamente.
Julius sonríe satisfecho. Julius sabe valorar el trabajo bien hecho, acaba de escribir su primer cuento corto. Julius ha pasado de ser un perpetuo escritor vocacional a ser un escritor en apto.
Julius coge el ratón lo mueve hasta hacer coincidir una pequeña punta de flecha blanca encima de un cuadrado rojo en el que hay una pequeña cruz blanca y pulsa el botón de la izquierda. Julius ve un como aparece una ventana en la pantalla del ordenador que le pregunta algo, le da dos opciones, Sí, No y Cancelar. Julius no se lo piensa, responde No, a Julius le gusta las palabras con significado negativo, como maldición, muerte, desolación, madre y No.
Este relato esta basado en el personaje de Julius, que apareció en el programa de RNE 3 Especia Melange."
Julius al acabar ha pensado, ¡Que bien sienta de vez en cuando citar a alguien!
Ayer amaneció dos veces
Ayer me ocurrió la cosa más normal y rutinaria que me ha pasado en la vida.
Estaba tumbado en la cama, ni despierto ni dormido, cuando empezó a amanecer y un poco de luz empezó a filtrase por la ventana.
No podía dormir pero no me despertaba, así que encendí la cadena de música y empezó a sonar “Antony and the Johnsons”.
Poco a poco la claridad empezó a aumentar. Unos pajarillos empezaron a canturrear y, justo cuando los tonos grises ya dominaban a los negros, estos volvieron a tomar fuerza, la luz fue apangándose, el breve día acabó.
Los pajarillos se callaron sorprendidos por la inusual y rutinaria brevedad del día, volvieron a sus nidos y el silencio se adueñó de Zaragoza otra vez.
“Antony and the Johnsons” seguía sonando en la cadena cuando el segundo amanecer empezó. Esta vez era, como todos los días, el amanecer definitivo, el que vencería a la noche definitivamente.
Otra vez los pajarillos volvieron a cantar, indecisos al principio por no saber si esta vez sería una falsa alarma o no.
Poco a poco los sonidos de la vida en la ciudad fueron aumentando. Me desperté completamente. Cerrando los ojos sonreí, como hago todos los días.
He pensado mucho sobre este hecho que se repite una vez sí y otra también durante toda la historia de este planeta, que los nativos llaman Tierra.
Este efecto, si mis conocimientos de astronomía cuántica no fallan, se llama efecto Julius y es bien conocido en mi planeta. No tengo ningún reparo en admitir que he visto triples amaneceres en sistemas con dobles estrellas.
Os podría explicar el funcionamiento, pero no tengo suficiente papel en este momento para el esquema gráfico necesario. Tal vez otro día de dos amaneceres os lo cuente.
Lo que me sigue sorprendiendo es que, vosotros, pequeños seres basados en la biología del carbono, no os deis cuenta de este hecho.
Ya sé que mi biología, basada en el silicio, es intrínsecamente diferente de la vuestra pero, aún así, no hay ningún impedimento físico, químico o trigonométrico que os impida daros cuenta del efecto Julius.
Me he estado fijando últimamente por si hubiera alguna razón extraña que os obligara a cerrar los ojos y permanecer en estado catatónico durante el primer amanecer, y no he encontrado nada de nada.
Siempre que he pasado en compañía un amanecer me he fijado que, aun teniendo los ojos abiertos como platos, no os dais cuenta del primer amanecer.
Tal vez sea debido a esa cosa que llamáis montada, digo Montana, digo montaña, digo cerebro. La verdad es que nunca he sabido muy bien para que vale el cerebro ese. Y es que mucho pensar, mucho pensar para acabar perdiéndoos un amanecer. ¡No nos podemos pasar la vida pensando¡ ¡Nos vamos a cansar de tanto pensar!
Lo que me parece más curioso es que aquí todo el mundo piensa y después de pensar ¡os intentáis poner de acuerdo! ¿Pero cómo se van a poner de acuerdo un grupo de personas si todas ellas piensan?
No sé cómo haré para reportar esto cuando vuelva con los míos. Lo más probable es que omita este comportamiento por el bien de la simplicidad del informe, ¿no os parece?
Estaba tumbado en la cama, ni despierto ni dormido, cuando empezó a amanecer y un poco de luz empezó a filtrase por la ventana.
No podía dormir pero no me despertaba, así que encendí la cadena de música y empezó a sonar “Antony and the Johnsons”.
Poco a poco la claridad empezó a aumentar. Unos pajarillos empezaron a canturrear y, justo cuando los tonos grises ya dominaban a los negros, estos volvieron a tomar fuerza, la luz fue apangándose, el breve día acabó.
Los pajarillos se callaron sorprendidos por la inusual y rutinaria brevedad del día, volvieron a sus nidos y el silencio se adueñó de Zaragoza otra vez.
“Antony and the Johnsons” seguía sonando en la cadena cuando el segundo amanecer empezó. Esta vez era, como todos los días, el amanecer definitivo, el que vencería a la noche definitivamente.
Otra vez los pajarillos volvieron a cantar, indecisos al principio por no saber si esta vez sería una falsa alarma o no.
Poco a poco los sonidos de la vida en la ciudad fueron aumentando. Me desperté completamente. Cerrando los ojos sonreí, como hago todos los días.
He pensado mucho sobre este hecho que se repite una vez sí y otra también durante toda la historia de este planeta, que los nativos llaman Tierra.
Este efecto, si mis conocimientos de astronomía cuántica no fallan, se llama efecto Julius y es bien conocido en mi planeta. No tengo ningún reparo en admitir que he visto triples amaneceres en sistemas con dobles estrellas.
Os podría explicar el funcionamiento, pero no tengo suficiente papel en este momento para el esquema gráfico necesario. Tal vez otro día de dos amaneceres os lo cuente.
Lo que me sigue sorprendiendo es que, vosotros, pequeños seres basados en la biología del carbono, no os deis cuenta de este hecho.
Ya sé que mi biología, basada en el silicio, es intrínsecamente diferente de la vuestra pero, aún así, no hay ningún impedimento físico, químico o trigonométrico que os impida daros cuenta del efecto Julius.
Me he estado fijando últimamente por si hubiera alguna razón extraña que os obligara a cerrar los ojos y permanecer en estado catatónico durante el primer amanecer, y no he encontrado nada de nada.
Siempre que he pasado en compañía un amanecer me he fijado que, aun teniendo los ojos abiertos como platos, no os dais cuenta del primer amanecer.
Tal vez sea debido a esa cosa que llamáis montada, digo Montana, digo montaña, digo cerebro. La verdad es que nunca he sabido muy bien para que vale el cerebro ese. Y es que mucho pensar, mucho pensar para acabar perdiéndoos un amanecer. ¡No nos podemos pasar la vida pensando¡ ¡Nos vamos a cansar de tanto pensar!
Lo que me parece más curioso es que aquí todo el mundo piensa y después de pensar ¡os intentáis poner de acuerdo! ¿Pero cómo se van a poner de acuerdo un grupo de personas si todas ellas piensan?
No sé cómo haré para reportar esto cuando vuelva con los míos. Lo más probable es que omita este comportamiento por el bien de la simplicidad del informe, ¿no os parece?
domingo, enero 28, 2007
Sobre la venganza
Leyendo "la reglas del juego", me ha apetecido hacer mi pequeña reflexión sobre este tema.
Si te mienten, miente.
Si te traicionan, traiciona.
Si te humillan, humilla.
Si te menosprecian, menosprecia.
Si te matan… ¿qué harás?
La mejor receta contra cualquier afrenta es el perdón y el olvido, pero debemos ser realistas, somos seres humanos, y tenemos dos cualidades muy arraigadas: la memoria y el rencor. Necesitamos hacer algo, lo que sea, y de ahí la vieja regla del “ojo por ojo”. No obstante, en mi opinión, la vieja regla no terminará con quienes te agreden, terminará contigo. Tal vez por eso se dice que la venganza es un plato que se sirve frío, porque al final es una solución que termina dejándote helado, seco. No vas a perder la vida, pero es muy posible que termines perdiendo algo que la sustenta: tu dignidad.
Yo personalmente prefiero luchar con otra arma, la indiferencia. Es un arma mucho más limpia, más elegante, no te quedas manchado, pero el daño es igual o más certero, si eso es lo que pretendes. Por otra parte, la venganza implica demasiado sentimiento, significa que aquella persona que te hizo ese daño está presente en tus pensamientos. La indiferencia duele mucho más, porque demuestras con ella que esa persona ni siquiera merece el más ínfimo de los rincones de tu mente, puesto que ni te molestas en urdir un plan que pueda herirla. En el fondo, la indiferencia es la más cruel de las vendettas.
Si te mienten, miente.
Si te traicionan, traiciona.
Si te humillan, humilla.
Si te menosprecian, menosprecia.
Si te matan… ¿qué harás?
La mejor receta contra cualquier afrenta es el perdón y el olvido, pero debemos ser realistas, somos seres humanos, y tenemos dos cualidades muy arraigadas: la memoria y el rencor. Necesitamos hacer algo, lo que sea, y de ahí la vieja regla del “ojo por ojo”. No obstante, en mi opinión, la vieja regla no terminará con quienes te agreden, terminará contigo. Tal vez por eso se dice que la venganza es un plato que se sirve frío, porque al final es una solución que termina dejándote helado, seco. No vas a perder la vida, pero es muy posible que termines perdiendo algo que la sustenta: tu dignidad.
Yo personalmente prefiero luchar con otra arma, la indiferencia. Es un arma mucho más limpia, más elegante, no te quedas manchado, pero el daño es igual o más certero, si eso es lo que pretendes. Por otra parte, la venganza implica demasiado sentimiento, significa que aquella persona que te hizo ese daño está presente en tus pensamientos. La indiferencia duele mucho más, porque demuestras con ella que esa persona ni siquiera merece el más ínfimo de los rincones de tu mente, puesto que ni te molestas en urdir un plan que pueda herirla. En el fondo, la indiferencia es la más cruel de las vendettas.
Ojos que buscan
Ojos anhelantes,
ojos expectantes.
Nublados por el humo,
heridos por las luces,
buscan otros ojos
que busquen lo mismo.
Apenas les queda
un hilo de voz,
las piernas flaquean,
un último intento,
¿serás tú mi ángel?
¿seré yo tu dios?
No son ángeles
no son demonios,
no son sino cuerpos
de simples personas,
de personas solas.
Penosos despojos de la noche
ojos expectantes.
Nublados por el humo,
heridos por las luces,
buscan otros ojos
que busquen lo mismo.
Apenas les queda
un hilo de voz,
las piernas flaquean,
un último intento,
¿serás tú mi ángel?
¿seré yo tu dios?
No son ángeles
no son demonios,
no son sino cuerpos
de simples personas,
de personas solas.
Penosos despojos de la noche
Oracion irlandesa
Que el camino salga a tu encuentro.
Que vivas por el tiempo que tú quieras y que siempre quieras vivir plenamente.
Recuerda siempre olvidar las cosas que te entristecieron.
Pero nunca te olvides de recordar las cosas que te alegraron.
Recuerda siempre olvidar a los amigos que resultaron falsos.
Pero nunca olvides recordar a aquellos que permanecieron contigo.
Recuerda siempre olvidar los problemas que ya pasaron.
Pero nunca olvides recordar las bendiciones de cada día.
Que el día más triste de tu futuro no sea peor que el día más feliz de tu pasado.
Que nunca se te venga el techo encima, y si fuera así, que los amigos reunidos debajo de él, nunca se vayan
Que siempre tengas palabras cálidas en un frío anochecer, una luna llena en una noche oscura y que el camino siempre se abra a tu puerta.
Que vivas cien años, con un año extra para arrepentirte!
Que tus vecinos te respeten ,los problemas te abandonen, los ángeles te protejan, y que el cielo te acoja.
Que la buena suerte te persiga y cada día
y cada noche tengas muros contra el viento, un techo para la lluvia, bebidas junto a la fogata, risas para consolarte, aquéllos a quienes amas cerca de ti, y todo lo que tu corazón desee!
Que no conozcas nada más que la felicidad.
Desde este día en adelante, Dios te conceda muchos años de vida; de seguro Él sabe que la Tierra no tiene suficientes ángeles.
No es tu aptitud, sino tu actitud, lo que determina tu altitud.
Que vivas por el tiempo que tú quieras y que siempre quieras vivir plenamente.
Recuerda siempre olvidar las cosas que te entristecieron.
Pero nunca te olvides de recordar las cosas que te alegraron.
Recuerda siempre olvidar a los amigos que resultaron falsos.
Pero nunca olvides recordar a aquellos que permanecieron contigo.
Recuerda siempre olvidar los problemas que ya pasaron.
Pero nunca olvides recordar las bendiciones de cada día.
Que el día más triste de tu futuro no sea peor que el día más feliz de tu pasado.
Que nunca se te venga el techo encima, y si fuera así, que los amigos reunidos debajo de él, nunca se vayan
Que siempre tengas palabras cálidas en un frío anochecer, una luna llena en una noche oscura y que el camino siempre se abra a tu puerta.
Que vivas cien años, con un año extra para arrepentirte!
Que tus vecinos te respeten ,los problemas te abandonen, los ángeles te protejan, y que el cielo te acoja.
Que la buena suerte te persiga y cada día
y cada noche tengas muros contra el viento, un techo para la lluvia, bebidas junto a la fogata, risas para consolarte, aquéllos a quienes amas cerca de ti, y todo lo que tu corazón desee!
Que no conozcas nada más que la felicidad.
Desde este día en adelante, Dios te conceda muchos años de vida; de seguro Él sabe que la Tierra no tiene suficientes ángeles.
No es tu aptitud, sino tu actitud, lo que determina tu altitud.
viernes, enero 12, 2007
Resurrección
Siento que mi alma se encuentra perdida,
que se junta la noche y el día.
Siento que si te veo,
terremotos recorren todo mi cuerpo.
Haces que se vaya mi melancolía,
me devuelves de nuevo a la vida.
Antes de llegar siquiera a conocerte,
mucho antes ya te quería,
como algo inalcanzable
así, así, así, así te quería.
Haces que se vaya mi melancolía,
me devuelves de nuevo a la vida.
Tú haces que se vaya mi melancolía,
me devuelves de nuevo a la vida.
Quiero un mundo nuevo,
mi corazón no lo compra el dinero,
quiero palmas que acompañen a mi alma.
Haces que se vaya mi melancolía,
me devuelves de nuevo a la vida.
Tú haces que se vaya mi melancolía,
me devuelves de nuevo a la vida.
Me devuelves de nuevo a la vida.
Amaral
jueves, enero 04, 2007
Consejos de un montañero
El alpinismo es el arte de recorrer las montañas afrontando los mayores peligros con la mayor prudencia. Llamamos arte al logro de un saber mediante una acción.
Cuando vayas a la aventura, deja alguna huella de tu paso, ella te guiará al regreso: una piedra colocada sobre otra, unas hierbas aplastadas por un bastonazo. Pero si llegas a un lugar infranqueable o peligroso, piensa que la huella que has dejado podría extraviar a los que puedan seguirla. Vuelve entonces sobre tus pasos y borra la huella. Y esto está dirigido a cualquiera que desee dejar en este mundo huellas de su paso. Aun sin quererlo, siempre dejamos huellas. Responde de las tuyas ante tus semejantes.
René Daumal, El Monte Análogo
Cuando vayas a la aventura, deja alguna huella de tu paso, ella te guiará al regreso: una piedra colocada sobre otra, unas hierbas aplastadas por un bastonazo. Pero si llegas a un lugar infranqueable o peligroso, piensa que la huella que has dejado podría extraviar a los que puedan seguirla. Vuelve entonces sobre tus pasos y borra la huella. Y esto está dirigido a cualquiera que desee dejar en este mundo huellas de su paso. Aun sin quererlo, siempre dejamos huellas. Responde de las tuyas ante tus semejantes.
Cuando los pies no quieren llevarnos más, se camina con la cabeza. Y es cierto. Tal vez no corresponda al orden natural de las cosas, pero, ¿no es mejor caminar con la cabeza que pensar con los pies, como a menudo sucede?
René Daumal, El Monte Análogo
lunes, diciembre 25, 2006
Benditas hostias
Ante según que experiencias en la vida, una amiga mía emplea la siguiente frase:
Símplemente ¡Glorioso!
Muchas gracias, Isabel ;)
Bendita sea la hostia que me acabo de dar.
Símplemente ¡Glorioso!
Muchas gracias, Isabel ;)
La rosa
Te regalé una rosa. Pero la rosa perecerá. Su color se apagará. Su aroma desaparecerá; sus hojas marchitarán y al suelo caerán. Al final, nada de ella quedará.
Tengo otra rosa para ti. Desde el primer día la he visto crecer. Nada pude hacer para evitarlo. Así que todos los días la miro. Todos los días la cuido. Todos los días me admiro, de verla tan hermosa.
No te daré esta rosa. Porque aunque te gusta, se que no la quieres. La abrazaré con dulzura todas las mañanas. La besaré con amor todas las noches.
Esta rosa, para mi desgracia, no es de las que mueren.
Tengo otra rosa para ti. Desde el primer día la he visto crecer. Nada pude hacer para evitarlo. Así que todos los días la miro. Todos los días la cuido. Todos los días me admiro, de verla tan hermosa.
No te daré esta rosa. Porque aunque te gusta, se que no la quieres. La abrazaré con dulzura todas las mañanas. La besaré con amor todas las noches.
Esta rosa, para mi desgracia, no es de las que mueren.
Estupidez humana
La estupidez humana no está acotada superiormente, siempre se puede encontrar un ser humano más estúpido que el anterior. Si alguien me dice que esta relación no es posible en un conjunto finito le diré que mire la cara de sus congéneres en el metro un día cualquiera y que lo vuelva a pensar. No hace falta que se desanime ni que llore, con que asienta levemente es más que suficiente.Leido aquí.
jueves, diciembre 21, 2006
Las claves de la prosperidad
Reglas de la Buena Suerte:
Síntesis: Crear Buena Suerte únicamente consiste en... ¡Crear circunstancias!
Si a estas alturas, todavía no entendeis nada... recordad que el cuento de la Buena Suerte no está en vuestras manos por casualidad.
- La suerte no dura demasiado tiempo, porque no depende de ti. La Buena Suerte la crea uno mismo, por eso dura siempre.
- Muchos son los que quieren tener Buena Suerte, pero pocos los que deciden ir a por ella.
- Si ahora no tienes Buena Suerte tal vez sea porque las circunstancias son las de siempre. Para que la Buena Suerte llegue, es conveniente crear nuevas circunstancias.
- Preparar circunstancias para la Buena Suerte no significa buscar sólo el propio beneficio. Crear circunstancias para que otros también ganen atrae a la Buena Suerte.
- Si dejas para mañana la preparación de las circunstancias, la Buena Suerte quizá nunca llegue. Crear circunstancias requiere dar un primer paso... ¡Dalo hoy!
- Aun bajo las circunstancias aparentemente necesarias, a veces la Buena Suerte no llega. Busca en los pequeños detalles circunstancias aparentemente innecesarias..., pero ¡imprescindibles!
- A los que sólo creen en el azar, crear circunstancias les resulta absurdo. A los que se dedican a crear circunstancias, el azar no les preocupa.
- Nadie puede vender suerte. La Buena Suerte no se vende. Desconfía de los vendedores de suerte.
- Cuando ya hayas creado todas las circunstancias, ten paciencia, no abandones. Para que la Buena Suerte llegue, confía.
- Crear Buena Suerte es preparar las circunstancias a la oportunidad. Pero la oportunidad no es cuestión de suerte o azar: ¡siempre está ahí!
Síntesis: Crear Buena Suerte únicamente consiste en... ¡Crear circunstancias!
Si a estas alturas, todavía no entendeis nada... recordad que el cuento de la Buena Suerte no está en vuestras manos por casualidad.
sábado, diciembre 09, 2006
Las reglas del juego
Regla de Oro:
Regla de Plata:
Regla de Bronce:
Regla de Hierro:
Regla de Hojalata:
Selección por parentesco:
Estrategia tal para cual:
Carl Sagan, Miles de millones
Haz a los demás lo que te agradaría que te hicieran a ti. Esta regla no toma en consideración las diferencias humanas.
Regla de Plata:
No le hagas a los demás lo que no te gustaría que te hicieran a ti.
Regla de Bronce:
Haz a los demás lo que ellos te hagan. Paga el bien con el bien, pero el mal con justicia (Confucio). Si el enemigo se inclina hacia la paz, inclínate también hacia la paz (Bill Clinton). Lo malo es que si se sigue para responder al mal, se entra en un estado de vendetta inacabable (la violencia engendra violencia).
Regla de Hierro:
Haz a los demás como te plazca, antes que ellos te lo hagan a ti.
Regla de Hojalata:
Trata de ganarte el favor de los que están por encima de ti y abusa de los que tienes debajo. Esto sería aplicar la regla de Oro para los superiores y la de Hierro para los inferiores.
Selección por parentesco:
Privilegia en todo a tus parientes cercanos y haz lo que quieras a los demás. También llamada nepotismo.
Estrategia tal para cual:
Coopera primero con los demás y luego haz lo que ellos te hagan. Esta conducta recibe el nombre de altruismo recíproco.
Carl Sagan, Miles de millones
martes, noviembre 21, 2006
Plan oculto
Me llamo Dalton Russell. Presten atención a lo que digo, porque escojo las palabras cuidadosamente y no las repetiré otra vez. Les he dicho mi nombre: soy el quién. El dónde, podríamos describirlo como una cárcel, pero hay una enorme diferencia entre estar en una celda diminuta y estar en la cárcel. El qué, es fácil. Hace poco planeé y puse en marcha la ejecución del atraco perfecto a un banco. Eso incluye el cuándo. Y el porqué, aparte de la motivación económica, es así de simple: porque puedo. Lo cual nos deja sólo el cómo, y, señores, he ahí la cuestión, como diría Shakespeare. [...]
No soy un mártir. Lo he hecho por dinero. Pero eso no es suficiente si no puedes mirarte al espejo. El respeto es la mejor de las monedas. Le he robado a un hombre que vendió el suyo por unos dólares. Y que después intentó lavar su culpa, ahogándola en una vida de buenas obras y un mar de respetabilidad. Y casi lo consigue, pero, inevitablemente, cuanto más huyes de tus pecados, más agotado estás cuando te pasan factura. Y te pasan factura. Siempre. Eso nunca falla.
Dalton Russell
sábado, noviembre 18, 2006
Todo soy yo
¿Por qué la música tan recordada, tan necesaria, tan evidente, tan traicionera, tan femenina me ataca, me derrota, me humilla y luego me ensalza hasta las cumbres y perdido me deja en ellas?
¿Por qué vuelvo a ella, a su placer, a su recuerdo, a su sensibilidad, a su dureza, a su traición, a su encanto, a su añoranza y lloro, sufro, río y vivo con ella y por ella?
¿Será por la música? ¿Será por los recuerdos que la música me trae? ¿Será solo por mí?
Sí, es mi mente, también femenina, también traicionera, quien me hace saborear mis recuerdos y soy yo quien debo luchar para creer que lo mejor aun está por llegar.
Soy yo quien debo esperar nuevas músicas y con ellas crear nuevos recuerdos.
Soy yo quien debo romper con el pasado, pero ¿por qué romper si mi pasado me gusta?
Solo es música, solo son recuerdos. Sin mí no son nada. Solo soy yo. ¡No seas necio!
La música, la de entonces, la de ahora, la que escuchas o la que recuerdas y tarareas, esa música es para vivirla, para disfrutarla.
Esos recuerdos son para mejorarlos, para hacerte más inteligente ¿o será más sabio? Para enseñarte a vivir toda la vida que aun nos queda por delante.
Para ser libre y decidir. Para que la decisión sea mejor. Y todo, realmente todo, todo soy yo.
PD: Al señor moderador de la bitácora: Si lo publico 20 veces es porque cada vez que lo subo me doy cuenta de un nuevo "?" que no es "?" sino "..." o las propias " o yo que sé, así que paciencia.
¿Por qué vuelvo a ella, a su placer, a su recuerdo, a su sensibilidad, a su dureza, a su traición, a su encanto, a su añoranza y lloro, sufro, río y vivo con ella y por ella?
¿Será por la música? ¿Será por los recuerdos que la música me trae? ¿Será solo por mí?
Sí, es mi mente, también femenina, también traicionera, quien me hace saborear mis recuerdos y soy yo quien debo luchar para creer que lo mejor aun está por llegar.
Soy yo quien debo esperar nuevas músicas y con ellas crear nuevos recuerdos.
Soy yo quien debo romper con el pasado, pero ¿por qué romper si mi pasado me gusta?
Solo es música, solo son recuerdos. Sin mí no son nada. Solo soy yo. ¡No seas necio!
La música, la de entonces, la de ahora, la que escuchas o la que recuerdas y tarareas, esa música es para vivirla, para disfrutarla.
Esos recuerdos son para mejorarlos, para hacerte más inteligente ¿o será más sabio? Para enseñarte a vivir toda la vida que aun nos queda por delante.
Para ser libre y decidir. Para que la decisión sea mejor. Y todo, realmente todo, todo soy yo.
PD: Al señor moderador de la bitácora: Si lo publico 20 veces es porque cada vez que lo subo me doy cuenta de un nuevo "?" que no es "?" sino "..." o las propias " o yo que sé, así que paciencia.
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