domingo, abril 08, 2007

Inspiración

Mucho he ganado en poco tiempo: felicidad, compañía, cariño, amistad, amor, ...
Sin embargo el destino es justo (aunque yo no lo vea así) y busca el equilibrio. No entrega un don sin otorgar una pérdida.

La soledad se aprende a disfrutar pero tiene sus riesgos. Puede engullirte y acabar contigo. Mi ángel llegó en el momento justo y redujo sus dominios a una parcelita sin vistas en el fondo de mi alma. No desapareció totalmente. Está ahí, latente, para que me sirva de recordatorio de lo que es capaz de hacer si le doy pie. La soledad también tiene sus ventajas. Es una fuente de inspiración enorme. La soledad da alas a la imaginación y crea ideas, pensamientos, reflexiones, que se unen, crecen, se reproducen y mueren, en su propio ciclo vital. Pero su muerte no es su fin. Nuevas ideas resurgen de esas cenizas y reconstruyen su existencia. Mientras duró mi soledad la imaginación trabajó y llenó mi mente de pensamientos que me devoraban. Pescaba las pocas ideas coherentes que nadaban en mi grisáceo mar y las transformaba en palabras.

Cuando mi soledad fue recluida, con ella desaparecieron la inspiración y el tiempo para moldearla. Intento huir de los tiempos muertos que puedan provocar una nueva entrada en la oscura espiral descendente. Eso significa alejarme de mi imaginación, de mi inspiración. Ahora me cuesta mucho más concentrarme, ahondar en mis pensamientos. Cualquier reflexión me lleva más tiempo, me resulta más dura. He perdido la poca facilidad de palabra que tenía. Sea cual sea el pensamiento que persigo para darle forma, huye y desaparece confundido en una marejada de ideas truncadas, inservibles. Incluso esto que escribo se resiste. Me cuesta encadenar palabras, ideas, sentimientos. Lo intento. Fracaso. Me desanimo. Lo intento, fracaso. Me desanimo. ¿Lo intento? Me falta voluntad para seguir. Me duele. Sólo hay una idea completa en mi mente: dejar todo a medias. Intento ignorarla.

Y aunque ahora soy más feliz, me siento más completo e incompleto a la vez. Tengo más de lo que hubiera soñado pero no puedo evitar añorar lo que ya no tengo. Tal vez vuelva, tal vez.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

La productividad matemática de Euler fue extraordinaria: escribió textos sobre mecánica, álgebra, análisis, geometría diferencial y analítica y sobre cálculo de variaciones que fueron obras clásicas durante mas de 100 años. No inició nuevas ramas de la matemática pero fue muy prolífico. Nos encontramos su nombre en todas las ramas de las matemáticas: Hay fórmulas de Euler, polinomios de Euler, constantes de Euler, integrales eulerianas y líneas de Euler. A pesar de todo esto se casó y tuvo trece hijos, estando siempre atento al bienestar de familia; educó a sus hijos y nietos.

Edison, considerado uno de los más prolíficos inventores en la historia (1097 patentes en USA y otras muchas en UK, Francia y Alemania), decía que el genio es un 1% de inspiración y un 99% de transpiración.

Lo peor que se puede hacer para resolver un problema es buscar la solución donde no se encuentra. No deberíamos albergar, ni aún menos transmitir, la equivocada idea de que los resultados se alcanzan de la mano de la inspiración que te conduce a ellos grácilmente y sin esfuerzo. Esta idea equivocada carga al individuo de infelicidad y desánimo (al no ser cierta), distrayéndole además del camino correcto para conseguir sus objetivos: un camino duro pero sencillo y bien conocido.

La lista de genios prolíficos e inspirados es muy extensa. El método, sin embargo, es siempre el mismo: "Cuando llegue la inspiración, que me encuentre trabajando" (Pablo Picasso).

nali dijo...

No te falta ni un ápice de verdad en estas palabras. Si no encuentro las respuestas donde las busco, me desanimo y pierdo la ilusión. Busco otros medios de llegar al destino pero sigo fallando. Poco a poco voy perdiendo la fe en mis posibilidades.
Si a esto añado, además, que las respuestas que tanto busco no sólo han de servirme a mi sino que han de ayudar a un bien común, y ves cómo yerras una vez y otra vez y otra vez, entras en un espiral viciosa descendente, muy negativa.
Y esto sí que es un mal camino, lo sé, pero también sé que es complicado de desandar.

Aylandara dijo...

Este post inspira, inspira a no dejar de seguirte la pista...

Adentrarse aquí, la guinda del pastel. Quién es el/la dueñ@ de tan locuaz, sabia y sensata verborrea??